Cuando un paciente sufre la pérdida de una pieza dental, la ausencia de esta se debe recuperar, en todo caso, mediante un tratamiento con implantes o prótesis dentales. En el primero de los casos, se considera que la rehabilitación de la cavidad oral se realiza con éxito cuando se completa el proceso de osteointegración de los implantes. Es decir, en el momento que se produce una unión sólida entre este dispositivo y la masa ósea natural del paciente. De esta manera, se puede recuperar no solo la estética de la boca, sino, de la misma manera, la funcionalidad completa de esta. El paciente puede volver a sonreír, pero también a masticar y a hablar sin ningún impedimento.

En los años 60, el cirujano y profesor sueco Per-Ingvar Brånemark descubrió de forma accidental algo muy interesante: que el tejido óseo cicatriza con facilidad sobre el titanio. De esta manera, en 1965, se desarrolló y se consumó la idea de colocar un implante dental para sustituir un diente perdido. No obstante, hasta entrados los años 80, no se extendió la práctica y el uso de estos dispositivos de titanio en la Implantología Oral.
La osteointegración es, por lo tanto, el proceso por el que se produce una unión directa, sólida y duradera entre un implante dental y el hueso del paciente, de manera que se consigue rehabilitar la cavidad oral y mejorar la funcionalidad y la estética de esta a largo plazo. El uso del titanio en la confección de estos dispositivos aporta, además, ciertos beneficios:
<strong>Presenta una alta biocompatibilidad:</strong> es un material bien recibido por el organismo y el que mejor se integra en el hueso.
<strong>Tiene resistencia química:</strong> no es fácil alterarlo ni debilitarlo, lo que garantiza una larga durabilidad.
<strong>Es un material ligero.</strong>
Por lo general, este proceso se prolonga durante, aproximadamente, tres meses. Pasados los dos primeros meses, se puede apreciar que existe una mayor resistencia en la unión entre el implante y el hueso del paciente. No es, sin embargo, hasta los tres meses cuando se produce la integración completa. En este momento, en nuestra clínica dental en Cáceres llevamos a cabo la colocación de una corona definitiva.
Para que el proceso de osteointegración sea exitoso, a la hora de iniciar un tratamiento de Implantología Oral, de deben tener en cuenta varios aspectos.
Si el paciente ha perdido una pieza dental y, por diversos motivos, ha dejado pasar un tiempo sin reemplazarla, <strong>las estructuras óseas tienden a reabsorberse.</strong> Por este motivo, es importante que el implantólogo lleve a cabo una evaluación exhaustiva de estas, para, con base en un diagnóstico preciso, determinar si existe una disminución de la masa ósea. Si se ha producido, será necesario realizar un injerto de hueso u optar por tratamientos con implantes en poco hueso. Se debe, en todo caso, garantizar que existe una base de sujeción adecuada para los implantes.
Según el diente perdido, el espacio que deja la raíz de este al desprenderse puede variar. Por ello, cuando se debe colocar un implante en el hueco ocupado previamente por una muela, se debe esperar a que parte de la masa ósea se regenere. De esta manera, se podrá asegurar que la osteointegración se complete de forma exitosa.
El implantólogo debe asegurarse de que no existen procesos infecciosos en la cavidad oral del paciente, de manera que estos, posteriormente, no puedan afectar a la osteointegración del implante. Es importante, sobre todo, que el paciente no padezca enfermedades periodontales no controladas, ya que estas podrían comprometer el proceso e incluso favorecer el desarrollo de mucositis o periimplantitis.
En función de cada caso, el experto en Implantología Oral determinará qué técnica y qué tipo de implantes dentales aplicar para que la rehabilitación de la cavidad oral del paciente sea efectiva y segura.
La tasa de éxito actual de la osteointegración de los implantes dentales se sitúa en, aproximadamente, el 98% de los casos. No obstante, existen una serie de factores que pueden complicar este proceso. De esta manera, el cuidado de los implantes dentales y de la salud bucodental es fundamental para que no se produzca un rechazo de estos.
Se debe <strong>mantener una higiene oral exhaustiva,</strong> basada en el cepillado de los dientes, pero, además, de los espacios interdentales. El control y la eliminación de la placa bacteriana es importante para evitar, en estos casos, el <strong>desarrollo de la mucositis y la periimplantitis.</strong> Es decir, la inflamación que se puede producir alrededor del implante, que pone en riesgo la osteointegración.
Algunas enfermedades, como por ejemplo la <strong>diabetes,</strong> pueden alterar o empeorar la correcta osteointegración del implante. Tu <strong>implantólogo,</strong> que <strong>debe estar informado</strong> desde el primer momento, establecerá el<strong> protocolo</strong> correspondiente en cada caso.
Es recomendable <strong>eliminar el consumo de tabaco.</strong> Este hábito es, sin duda, uno de los mayores factores de riesgo en el fracaso de la osteointegración. La nicotina ralentiza la cicatrización del implante.
El paciente debe acudir a todas las visitas pautadas por el dentista, de manera que este pueda llevar a cabo un control del avance de la osteointegración. Asimismo, es importante seguir sus recomendaciones durante este proceso.
No, ya que la situación de cada paciente puede variar, en función de su edad y del estado de sus estructuras óseas. Por ello, aunque, por lo general, se estima que este proceso culmina una vez pasados los tres meses desde la colocación del implante, el dentista será quien establezca las pautas que seguir e informará al paciente sobre los plazos aproximados.
La densidad del hueso puede variar entre pacientes: los mayores tienden a perderla, especialmente muchas mujeres que, a partir de los 50, desarrollan osteoporosis. Por otra parte, la pérdida de piezas dentales, sin sustitución, también lleva a una reducción del hueso y de su calidad. Si el hueso es demasiado frágil y poroso, no soportará bien los implantes, y, por lo tanto, se deberá buscar alguna alternativa para rehabilitar la cavidad oral.
La aplicación de las nuevas tecnologías y técnicas odontológicas nos permiten, día a día, encontrar nuevas soluciones para la rehabilitación oral. En nuestra página de implantes en poco hueso puedes encontrar más información sobre ello.
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